El Oro ha experimentado un modesto descenso desde su reciente máximo histórico de 4.967 dólares, aunque sigue cotizando por encima de los máximos anteriores, en torno a 4.888 dólares. A pesar de la corrección, el impulso bajista sigue siendo limitado en medio de la persistente debilidad del dólar estadounidense, lo que apuntala las perspectivas alcistas del metal. Actualmente, el precio del Oro se negocia aproximadamente en 4.915 dólares, manteniendo una postura estable tras un impresionante repunte de cuatro días que lo impulsó a nuevos máximos históricos. Este impulso alcista posiciona al Oro para una ganancia semanal de aproximadamente el 6,5%, reflejo de la fuerte demanda de los inversores.
El reciente repunte se ha visto respaldado por el debilitamiento del dólar estadounidense, que ha perdido terreno al intensificarse las tensiones entre Estados Unidos y la Unión Europea. Las repercusiones diplomáticas del conflicto de Groenlandia se han sumado a la incertidumbre geopolítica, provocando que los inversores busquen refugio en los metales preciosos. Aunque algunas señales diplomáticas recientes han sugerido un tono más suave hacia Europa, restablecer la confianza en las relaciones comerciales con Estados Unidos sigue siendo un reto importante. Estos acontecimientos geopolíticos siguen influyendo en los activos refugio, reforzando el atractivo del Oro .
Desde una perspectiva técnica, el Oro sigue bien anclado por encima de los niveles de resistencia clave. Aunque los indicadores técnicos han empezado a suavizarse, siguen sugiriendo que el impulso alcista perdura. La media móvil simple de 100 periodos mantiene su tendencia alcista, y el histograma MACD sigue siendo positivo a pesar de una ligera contracción. El índice de fuerza relativa ha salido de la zona de sobrecompra, lo que indica una corrección saludable más que un cambio en la tendencia general. La resistencia se observa cerca del nivel de expansión de Fibonacci del 127,2%, en torno a los 4.970 $, cerca de la barrera psicológica de los 5.000 $. Los niveles de soporte se sitúan en torno a los 4.888 $, el máximo histórico anterior, con un potencial bajista adicional en el reciente mínimo intersemanal de 4.775 $.
Por su parte, la evolución del dólar frente a las principales divisas ha sido dispar esta semana. El dólar se fortaleció frente al yen japonés, pero registró ganancias frente al euro y la libra esterlina, aunque bajó frente a divisas como el dólar australiano y el neozelandés. Los movimientos más amplios de las divisas reflejan el actual sentimiento de riesgo y la divergencia de las políticas monetarias, lo que influye aún más en los precios de los metales preciosos.
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