La economista de Royal Bank of Canada (RBC), Claire Fan, señaló que el Banco de Canadá (BoC) mantuvo su tasa de interés a un día sin cambios en el 2.25 % en su tercera reunión de 2026, marcando su cuarto mantenimiento consecutivo. El banco central también indicó que, si su pronóstico de referencia resulta ser exacto, una tasa de política monetaria cerca de los niveles actuales sigue siendo apropiada.
La decisión reflejó la visión de que el exceso de oferta en la economía todavía justifica un ajuste de política en el extremo inferior del rango neutral estimado por el Banco, que permanece entre el 2.25 % y el 3.25 %. Esa evaluación está estrechamente ligada a la expectativa de que la inflación y el crecimiento continúen evolucionando a grandes rasgos en línea con el pronóstico central del banco central.
Tanto RBC como el Banco de Canadá esperan un crecimiento económico moderado para este año, con la holgura de la economía siendo absorbida gradualmente con el tiempo. Sobre esa base, RBC sigue sin prever cambios en la tasa a un día durante el resto de 2026. La firma espera que el primer movimiento al alza se produzca en 2027, a medida que la brecha de producción se cierre más y la tasa de desempleo disminuya gradualmente.
El Banco también enfatizó que las perspectivas siguen dependiendo en gran medida de los datos entrantes y de los acontecimientos externos. Por un lado, un aumento brusco de los aranceles estadounidenses podría debilitar la actividad lo suficiente como para justificar recortes de tasas. Por otro, un shock en los precios de la energía más persistente de lo asumido actualmente podría alimentar presiones inflacionarias más amplias y obligar al banco central a subir las tasas en pasos sucesivos.
En general, la última decisión sugiere que los responsables de la política monetaria se sienten cómodos con el ajuste actual, pero no descartan una flexibilización o un endurecimiento si el balance de riesgos cambia materialmente. Por ahora, el Banco parece estar esperando pruebas más claras de que el crecimiento, la inflación y las condiciones del mercado laboral se mueven en línea con su escenario central de estabilidad.