Los mercados financieros cierran la semana con cautela, ya que los inversores evitan tomar posiciones importantes ante la incertidumbre sobre el conflicto entre Irán y Estados Unidos. El ánimo mejoró ligeramente después de que, tras dos noches de ataques, surgieran indicios de que ambas partes podrían estar dando un paso atrás, mientras Washington sigue mostrando su apoyo a la vía diplomática y continúan las conversaciones técnicas.
El índice del dólar estadounidense cayó ligeramente el jueves y se mantuvo bajo presión a primera hora del viernes, cerca de 101, ya que un clima favorable al riesgo respaldó a la renta variable y limitó la demanda del dólar. Los futuros de los índices bursátiles estadounidenses registraron resultados mixtos en las primeras horas de negociación, lo que sugiere que la confianza general del mercado sigue siendo débil de cara al fin de semana. A falta de datos importantes en EE. UU., la atención se centra en el informe del mercado laboral canadiense de junio, que podría ser el principal catalizador de la jornada.
Los responsables de la Reserva Federal continuaron reforzando un mensaje restrictivo. El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, afirmó que la inflación sigue siendo demasiado alta y destacó que las autoridades monetarias están siguiendo de cerca la transmisión de los precios de la energía. También señaló que la inversión en inteligencia artificial está contribuyendo a la inflación a corto plazo, aunque en última instancia pueda favorecer la productividad y la oferta. El tono general sugiere que la Fed sigue mostrándose reacia a dar señales de una relajación a corto plazo, lo que continúa respaldando los rendimientos estadounidenses y el dólar.
En el mercado de divisas, el euro se mantuvo firme y se acercó a 1,1450 después de que la inflación anual alemana se situara en el 2,3 % en junio, en línea con las expectativas. La libra esterlina amplió su avance semanal y cotizó por encima de 1,3400, su nivel más alto desde mediados de junio.
El dólar canadiense se fortaleció a medida que el par USD/CAD retrocedía hacia 1,4150, mientras los operadores se posicionaban de cara al informe de empleo nacional y esperaban que el desempleo se mantuviera en el 6,6 %. En Japón, los precios al productor subieron un 7,1 % en junio respecto al año anterior, superando las previsiones y poniendo de relieve las persistentes presiones sobre los costes. El USD/JPY cayó alrededor de un 0,5 % hasta situarse en torno a 161,60, mientras los inversores seguían descontando un contexto de política monetaria más restrictiva.
El Oro cedió parte de las ganancias del jueves tras subir más de un 1 % y poner fin a una caída de tres días. El metal se mantuvo por encima de los 4.100 dólares a primera hora del viernes, pero la recuperación parecía carecer de impulso, ya que los operadores seguían centrados en la geopolítica y las expectativas sobre la política estadounidense.
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