Los futuros de las bolsas estadounidenses subieron el jueves, impulsados por un fuerte repunte de las acciones del sector tecnológico y de la inteligencia artificial. Este movimiento reflejó un renovado optimismo respecto a que los cambios en la política china podrían respaldar la demanda de semiconductores avanzados, mientras que los inversores también siguieron evaluando los próximos pasos de la Reserva Federal.
Los futuros del Dow Jones subieron un 0,17 %, hasta situarse en torno a los 52 710 puntos durante la sesión europea. Los futuros del S&P 500 ganaron un 0,34 %, hasta situarse cerca de los 7 550 puntos, mientras que los del NASDAQ 100 subieron un 0,74 %, hasta situarse en torno a los 29 690 puntos. El tono más alcista de los futuros sobre índices sugería que la debilidad del mercado del día anterior podría estar dando paso a una recuperación más generalizada, especialmente en los sectores de alto crecimiento.
Un catalizador clave provino de las noticias de que Pekín podría permitir que un número limitado de empresas chinas líderes en inteligencia artificial compren los chips H200 de Nvidia . Los participantes en el mercado señalaron que grandes empresas como Alibaba, ByteDance y DeepSeek podrían recibir pronto permiso para adquirir los procesadores. La noticia contribuyó a mejorar el ánimo en toda la cadena de suministro de semiconductores e inteligencia artificial, que ha sido uno de los principales motores del rendimiento bursátil este año.
Al mismo tiempo, los inversores se mantuvieron cautelosos ante los riesgos de inflación vinculados al aumento de los precios de la energía. El incremento de los costes del combustible ha reavivado la preocupación de que las presiones sobre los precios puedan mantenerse elevadas durante más tiempo, lo que podría complicar los planes de la Reserva Federal en materia de tipos de interés. Esta preocupación surge tras una sesión débil el miércoles, en la que el Dow Jones cayó un 1,09 % y el S&P 500 bajó un 0,28 %. El NASDAQ 100, sin embargo, logró una subida del 0,2 %, respaldado por la fortaleza de los valores del sector energético y tecnológico.
Las actas de la reunión de junio de la Reserva Federal también pusieron de relieve una brecha cada vez mayor entre los responsables políticos. El debate reveló que algunos responsables creen que el tipo de referencia, que actualmente se sitúa en un rango objetivo del 3,50 % al 3,75 %, podría terminar el año sin cambios o incluso a la baja. Otros defendieron con mayor firmeza que la inflación persistente exigiría una subida de los tipos antes de que termine el año, lo que pone de relieve la incertidumbre a la que se enfrentan los mercados de cara a la segunda mitad de 2026.
Este artículo incluye traducción asistida por IA y puede contener pequeñas imprecisiones.