Los crecientes riesgos a la baja para el yen japonés se ven impulsados por una fuerte subida de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y un nuevo aumento de las expectativas del mercado de un endurecimiento adicional de la Reserva Federal. El dólar se ha fortalecido a medida que los inversores reevalúan los riesgos de inflación y la magnitud probable de la respuesta de la Reserva Federal, lo que vuelve a presionar al yen.
En la última semana, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años ha subido unos 30 puntos básicos. Al mismo tiempo, la probabilidad implícita de una subida de tipos de 25 puntos básicos a finales de año ha pasado de prácticamente cero a alrededor del 80%. Este cambio ha contribuido a que el índice del dólar suba alrededor de un 1,5%, su mayor avance desde el periodo inicial tras el comienzo del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Ese contexto hace que la posición del yen sea más vulnerable que durante anteriores episodios de intervención. En 2022 y de nuevo en julio de 2024, los rendimientos estadounidenses cayeron después de que las autoridades intervinieran en el mercado, y ese descenso contribuyó a amplificar el impacto de la intervención sobre el USD/JPY . En cambio, la intervención de abril y mayo de 2024 no produjo resultados duraderos porque los rendimientos se mantuvieron elevados. Esta vez, el entorno exterior parece aún menos favorable, ya que los rendimientos siguen subiendo en lugar de moderarse.
Además, aumenta la presión sobre el Banco de Japón para que adopte un tono más agresivo. Los mercados esperan que el gobernador Kazuo Ueda se enfrente a una mayor presión de Estados Unidos sobre la postura de política monetaria de Japón antes de la próxima reunión del Banco de Japón del 16 de junio. Los recientes comentarios de Ueda en el sentido de que las empresas están repercutiendo con relativa rapidez el aumento de los costes ya se han interpretado como una leve señal en esa dirección.
Aun así, un mensaje más duro por parte del Banco de Japón podría no ser suficiente para apoyar al yen de forma significativa. Con los mercados valorando ya en un 80% la posibilidad de una subida en junio, gran parte del endurecimiento esperado parece reflejarse en los tipos de cambio. Para que el yen siga subiendo, probablemente harían falta nuevas subidas de tipos después de junio, algo que por el momento parece incierto. Por ahora, los acontecimientos en Oriente Medio, los mercados energéticos y los rendimientos en Estados Unidos siguen siendo los principales factores, y podría seguir siendo necesaria una intervención adicional.
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