El índice del dólar estadounidense, que mide la cotización del billete verde frente a una cesta de seis divisas principales, perdió impulso el lunes tras subir brevemente en las operaciones asiáticas hasta situarse en torno a 99, su nivel más alto en más de cinco semanas. En la sesión europea, el índice había vuelto a terreno negativo y cotizaba cerca de 99.
El retroceso del dólar se produjo tras conocerse que equipos técnicos de Irán y Omán se reunieron la semana pasada en Omán para debatir un mecanismo de paso seguro a través del estrecho de Ormuz. Cualquier mejora de las condiciones de tránsito por la vía navegable reduciría el riesgo de interrupción de los envíos de energía y podría aliviar la presión sobre los precios del petróleo.
Esta cuestión ha sido importante para los mercados de divisas, ya que la amenaza para la navegación a través de Hormuz ha apoyado al dólar en las últimas semanas. La subida de los precios del petróleo puede intensificar la preocupación por la inflación en todo el mundo y ha llevado a los operadores a rebajar las expectativas de que la Reserva Federal recorte los tipos de interés más adelante este año.
Los datos de inflación publicados la semana pasada reforzaron esta visión. El índice de precios al consumo de abril mostró que la inflación general se aceleró hasta el 3,8% interanual, la lectura más alta en casi tres años. La mayor presión sobre los precios ha llevado a los inversores a reevaluar las perspectivas de la política monetaria estadounidense.
La valoración del mercado refleja ahora una probabilidad significativa de que la Reserva Federal suba los tipos al menos una vez antes de fin de año, con una probabilidad del 54,5% según CME FedWatch. Esto supone un cambio radical con respecto a las expectativas anteriores de dos recortes de tipos en un entorno geopolítico más estable.
A continuación, los inversores centrarán su atención en la publicación del miércoles de las actas de la reunión de abril del Comité Federal de Mercado Abierto. El documento podría ofrecer más pistas sobre cómo los responsables de la política monetaria están sopesando los persistentes riesgos de inflación.
Este artículo incluye traducción asistida por IA y puede contener pequeñas imprecisiones.