El par AUD/USD avanzó este miércoles, cotizando cerca de 0.7140 y registrando una ganancia del 0.28 %, a medida que el sentimiento mejoraba en los mercados globales. El par se benefició de las expectativas de que un renovado compromiso diplomático entre Estados Unidos e Irán podría ayudar a reducir las tensiones geopolíticas antes de que expire el actual periodo de cese al fuego.
Los informes de los medios indicaron que el presidente de EE. UU., Donald Trump, sugirió que las negociaciones podrían reanudarse esta semana. El vicepresidente JD Vance también describió la primera ronda de conversaciones en Pakistán como un avance significativo, al tiempo que señaló la posibilidad de reuniones adicionales en el corto plazo. A medida que mejoraban las perspectivas de desescalada, la demanda de activos de refugio disminuyó y las divisas sensibles al riesgo, como el dólar australiano, encontraron apoyo.
El dólar estadounidense también perdió terreno después de que los datos de inflación apuntaran a presiones de precios más suaves. El Índice de Precios al Productor (IPP) de marzo subió un 0.5 % mes a mes, muy por debajo de las expectativas del 1.2 %, mientras que el IPP subyacente aumentó solo un 0.1 %. En términos anuales, la lectura general se situó en el 4 %, por debajo del 4.6 % pronosticado. Las cifras reforzaron la visión de que la inflación puede estar enfriándose más rápido de lo esperado, reduciendo la presión sobre la Reserva Federal para mantener una política restrictiva por más tiempo.
Esa combinación ha pesado sobre el dólar y ha dado al par AUD/USD margen para extender su rebote. Los inversores están cada vez más centrados en si la Fed necesitará mantener una postura cautelosa si los datos entrantes continúan mostrando una moderación en la inflación.
En Australia, sin embargo, el trasfondo de la política monetaria sigue siendo menos favorable. El subgobernador del Banco de la Reserva de Australia (RBA), Andrew Hauser, advirtió que los próximos meses podrían ser difíciles, citando tanto la inflación persistente como los riesgos vinculados a los mayores costos de la energía en medio del conflicto en Oriente Medio. Señaló que estas condiciones aumentan la posibilidad de un entorno similar a la estanflación.
Los datos nacionales recientes también apuntaron a un debilitamiento del sentimiento de los hogares. La encuesta de confianza del consumidor de Westpac cayó un 12.5 % en abril, reflejando la preocupación por los precios de la energía y el panorama global más amplio. La atención del mercado se desplaza ahora hacia las cifras de empleo en Australia y los datos de crecimiento de China, que podrían ofrecer la próxima dirección para el par de divisas.