El dólar neozelandés se debilitó frente al dólar estadounidense el martes, retrocediendo por debajo de la zona media de 0,5800 en las primeras operaciones europeas. El movimiento reflejó una modesta recuperación del billete verde, aunque las pérdidas del par parecían contenidas mientras los mercados aguardaban la decisión de política monetaria del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda del miércoles.
Se espera que el banco central mantenga la tasa oficial de efectivo sin cambios en el 2,25% por tercera reunión consecutiva. Aun así, los operadores siguen asignando cierta probabilidad a una subida de 25 puntos básicos en la reunión del 8 de julio y descuentan un endurecimiento significativo durante el próximo año. Por lo tanto, la atención se centrará no solo en la decisión sobre los tipos de interés en sí, sino también en el comunicado de política monetaria y en las declaraciones de la gobernadora Anna Breman, que podrían moldear las expectativas para la próxima fase de la política monetaria.
El sentimiento general del mercado también ofreció apoyo al dólar estadounidense. La incertidumbre en torno a los posibles avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán alentó la demanda de activos refugio después de que el dólar cayera durante la noche a mínimos de más de una semana. Las informaciones de que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo ataques defensivos en el sur de Irán se sumaron al tono cauteloso, mientras que las disputas sobre el programa nuclear iraní y el estrecho de Ormuz mantuvieron a los inversores recelosos ante unas perspectivas de riesgo más optimistas.
La subida de los precios del crudo añadió otra capa de apoyo al dólar al reavivar la preocupación por la inflación y reforzar los argumentos a favor de una postura más restrictiva de la Reserva Federal. Esta combinación pesó aún más sobre el dólar neozelandés, sensible al riesgo. A corto plazo, los operadores estarán atentos al índice de confianza del consumidor de EE. UU. del Conference Board, aunque la principal atención del mercado a finales de la semana se centrará en la lectura preliminar del PIB de EE. UU. y en el índice de precios de los gastos de consumo personal del jueves.
Este artículo incluye traducción asistida por IA y puede contener pequeñas imprecisiones.