El dólar estadounidense mantiene un firme avance a corto plazo frente al franco suizo, con el par cotizando cómodamente por encima de 0,7800 tras rebotar desde mínimos cercanos a 0,7760 la semana pasada. La aversión generalizada al riesgo, impulsada por la intensificación de las tensiones en Oriente Medio, está ayudando a sostener al billete verde, mientras que el desvanecimiento de las expectativas de nuevos recortes de tipos de la Reserva Federal está contribuyendo a la fortaleza del dólar.
Los datos del índice de precios al consumo de EE. UU. del martes reforzaron la idea de que la inflación sigue siendo persistente. Los precios al consumo de abril subieron un 3,8% respecto al año anterior, ligeramente por encima de la previsión del 3,7% y la lectura más alta desde mayo de 2023. La inflación subyacente, que excluye los alimentos y la energía, aumentó un 2,8% interanual, también por encima de las previsiones y aún muy por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Las cifras han llevado al mercado a descontar una perspectiva menos acomodaticia para el banco central y han ayudado a elevar los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU., proporcionando un apoyo adicional al dólar.
La atención se centra ahora en el índice de precios a la producción de abril, que podría ofrecer más indicios sobre las presiones inflacionarias. Aun así, el catalizador más importante para el mercado puede ser la reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping. Se espera que las conversaciones aborden el posible papel de China en la reducción de las tensiones con Irán, junto con cuestiones más amplias como el comercio, los suministros de tierras raras y Taiwán.
Mientras tanto, la situación en Oriente Medio sigue siendo inestable. Aunque Washington ha lanzado nuevas advertencias a Teherán, los operadores ven pocas posibilidades de que se produzca un cambio importante a corto plazo antes de que concluyan las conversaciones entre Trump y Xi. El continuo cierre del estrecho de Ormuz también mantiene los precios del petróleo cerca de los 100 dólares por barril, lo que sostiene la preocupación por la inflación y limita el apetito por el riesgo de los inversores.
Este artículo incluye traducción asistida por IA y puede contener pequeñas imprecisiones.